Leyendo una de las interesantes reflexiones de
Hermann sobre las lecturas evangélicas de los Domingos en el Grupo Yahoo de
Encuentro con la Palabra me encuentro con un cuento intersante que viene muy bien para un reflexión sobre nuestro ego:
"
Un hijo y su padre estaban caminando por las montañas. De repente, el hijo se cayó, se lastimó y gritó: "¡AAAhhh!”
Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo, en algún lugar en la montaña: "¡AAAhhh!” Con curiosidad, el niño grito: "¿Quién eres tu?" Recibió de respuesta: "¿Quién eres tu?"
Enojado con la contestación, gritó: "¡Cobarde!" Recibió de respuesta: "¡Cobarde!" Miró a su padre y le preguntó: "¿Qué sucede?" El padre sonrió y dijo: "Hijo mío, presta atención".
Y entonces el padre grito a la...
... Seguir Leyendo